31 de diciembre de 2010

Tu libertad, mi condena

Mirá mis ojos, ¿Qué ves?
¿Tristeza? ¿Felicidad? ¿Amor? ¿Lágrimas?.
Yo miro los tuyos, veo:
Mentira, engaño, satisfacción. ¿Amor?
Uno no cree lo que ve hasta que lo siente,
yo siento amor, pero veo mentira.
¿Otro de tus juegos?

Subo la escalera, pero nunca termina.
Me quedan 5 escalones, pero antes de subir,
pienso las consecuencias de amarte como un hombre.
Detrás de tu sonrisa se esconde la más grande mentira.
Vos y tu mentira. Creo que voy a subir, aunque seas mentira,
seguís siendo vos. Y para estar con vos hago lo que sea.
Para cumplir un sueño, se empieza por cerrar los ojos,
y imaginar tu mundo donde todo es perfecto.
La única forma de cumplir mi sueño es nunca abrir los ojos.

Después de subir 1528 escalones, y 2 años, estoy con vos.
Sos el amor de mi vida, y no te cambio por nada.
Luego de 3 días de amor, escapaste al otro lado del mundo.
Me partiste el corazón. Ahora no sé qué es amar.
Te amo, pero vos no a mi.
Y es lo más triste que me pudo pasar.

Imposible volver a verte, aunque quisiera, no te miraría.
Me cambiaste la vida y luego te escapaste, me abandonaste.
Pasé 128 noches sin dormir pensándote, ¿y vos?.
Busqué en el cielo una estrella que me guíe hasta tu casa,
pero encontré la equivocada. Y ahora por vos, soy lo que soy.
Uno más, perdido en el abismo.

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