desde el día que pude conocer tu rostro tan complejo.
A partir de entonces, llamarte por tu nombre resulta difícil,
si las olas son tan grandes que la marea me lleva adentro.
Y naufragar sólo por vos, sería imposible en un océano.
Me siento frente a vos con la posibilidad de una vida a tu lado,
te pienso entre mil ángeles llenos de vida como vos,
pero nunca se me ocurriría llamar a alguien que no sea vos.
Me muero si no te tengo, y no tenerte hoy me mata por dentro.
Me encuentro lleno de angustia que maltrata mi corazón árido,
te encuentro encerrada en mis ojos, y esos monstruos lentos.
Reclamar algo tan injusto al dios del amor me parece en vano,
pedirle al cielo que vuelvas a mis brazos,
y que me responda con la tormenta más grande de la historia,
ya no tiene sentido, me abandonaste, me maltrataste,
y me dejaste con la promesa en mi corazón de nunca fallarte.
Tu nombre en otro cuerpo, tu personalidad en otros ojos,
podes tener otro aspecto, pero nunca vas a cambiar para mi.
Tu dulce mirada no me deja concentrarme,
si supieras que no te miro para no volver a enamorarme.
Una mañana tan esperada, resulta terminar siento tu infierno.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario