23 de enero de 2011

Si supieras que no te miro a los ojos porque el miedo se apodera de mi en un instante

Tu mirada siempre fue algo eterno que vivió en mi mente,
desde el día que pude conocer tu rostro tan complejo.
A partir de entonces, llamarte por tu nombre resulta difícil,
si las olas son tan grandes que la marea me lleva adentro.
Y naufragar sólo por vos, sería imposible en un océano.

Me siento frente a vos con la posibilidad de una vida a tu lado,
te pienso entre mil ángeles llenos de vida como vos,
pero nunca se me ocurriría llamar a alguien que no sea vos.
Me muero si no te tengo, y no tenerte hoy me mata por dentro.
Me encuentro lleno de angustia que maltrata mi corazón árido,
te encuentro encerrada en mis ojos, y esos monstruos lentos.

Reclamar algo tan injusto al dios del amor me parece en vano,
pedirle al cielo que vuelvas a mis brazos,
y que me responda con la tormenta más grande de la historia,
ya no tiene sentido, me abandonaste, me maltrataste,
y me dejaste con la promesa en mi corazón de nunca fallarte.

Tu nombre en otro cuerpo, tu personalidad en otros ojos,
podes tener otro aspecto, pero nunca vas a cambiar para mi.
Tu dulce mirada no me deja concentrarme,
si supieras que no te miro para no volver a enamorarme.
Una mañana tan esperada, resulta terminar siento tu infierno.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario