9 de marzo de 2011

¿De qué color son tus ojos cuando están cerrados?

Mirando la luna frente al río pienso en vos.
Anhelo cada momento que te quise hablar y no pude.
Cómo te digo eso que me cuesta tanto decirte?
A veces el brillo del sol no tiene comparación con tu sonrisa.
Recogiendo las rosas que se te caen cuando caminás,
Encontré algo que juro que nunca jamás voy a olvidar.
Ni siquiera el encanto de las estrellas me van a hacer olvidarte.
Antes de ir a hablarte, prefiero vivir sólo para espiarte.

Los espejos de los cuales siempre escapaba,
Ahora me ayudan a juntar valor para mirarte a los ojos.
Robándole una noche al mundo y a sus alrededores,
Alimentaste mi esperanza de que un día seas como un ángel.

Morir encerrado en la sombra del día, me es fácil sin vos.
¿O esperás que me suba a un caballo y te lleve a un castillo?
No dejo más que una carta que diga todo lo que hice por vos.
Tantas horas ideando un plan sólo para mirarte de lejos.
Atormentando mis penas para empezar el mismo cuento.
Ñandúes corren por la selva escapando de los leones.
En cambio, yo escapo de las utopías que me llevan a vos.
Zoológico de sufrimiento se debería llamar lo que siento.

Siempre estoy pidiéndole a dios que me haga escuchar tu voz.
Odiosamente me dice que no tengo oídos para algo tan bello.
Sinceramente me gustaría saber quién tiene oídos para vos.
Únicamente no me queda más que nada olvidarte.
Ni siquiera con una flecha de cupido aprenderías mi nombre.
Intenté todo pero me dí cuenta que nada tiene sentido.
Cuando uno se enamora es feliz y después cambia todo.
Aunque a mi todavía no me llegó "esa tristeza".

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