16 de abril de 2011

Tan perfecta como nunca te imaginé

Me da vergüenza mirarme al espejo cuando intento sonreír.
Aunque me gustaría verme un segundo reflejado en tus ojos.
Cuando escucho tu voz mi alma renace en un instante.
Aunque a veces me entristezo por mirarte y mirarte.
Realmente no sé qué hacer para acercarme a vos.
En realidad no sé cómo hacer para que me entiendas.
Ni la distancia ni el olvido jugarán en mi contra.
Antes que olvidarte prefiero que se sequen mis venas.

Lo único que necesito está bajo tu nombre.
A veces me pregunto cómo puede existir algo tan hermoso.
Respondiéndome a mi mismo que el misterio está en tus ojos.
A veces sólo miro tus fotos y descubro el paraíso en tu rostro.

Magnificamente bondadosa y especialmente hermosa.
O será que lo que grito en a terraza son sólo un par de cosas?
Nunca había conocido las estrellas hasta me choqué con vos.
Todavía recuerdo la sonrisa que dibujaste al mirarme,
Aunque también recuerdo cómo desperté de aquel sueño.
Nunca sentí, viví, imaginé y escuché algo tan bello.
Es que amarte y amarte, sólo causa lágrimas de sangre.
Simplemente no puedo decir nada más.

Tantas noches junto a vos y nunca ví salir el sol.
Es que cuando tus piernas se apoyan en el mar,
Aparentas ser eso que todos ven pero no tocan;
Mil rosas sonriendo bajo la luz,
O tal vez sólo vos.

7 de abril de 2011

¿Por qué quiero seguir mintiendo?

Como una palabra que contenga tu nombre,
como un dibujo de tu corazón.
Como mil velas flameando tus ausencias,
¿Es necesario que me hagas perder la razón?

No puedo perdonarme haberte dejado escapar,
sabiendo que la distancia sólo me queria separar.
Mis ganas de vivir se fueron con vos y están en tus manos.
Pero el tiempo me cuenta cómo caí en un pozo de mentiras.
Y es hoy cuando me miro al espejo y no puedo perdonarme.

Yo pensaba que brillabas como las estrellas en la noche,
yo pensaba que tu aroma a rosas no era un perfume .
Yo creia en una mentira y ahora lamento una verdad.
Y me doy cuenta que lamentarte ya no tiene sentido,
te doy mi vida y siempre me respondés con la misma excusa.
Siempre que te busco sólo querés escapar.
Y después te tapás la cara para que te sonría una vez más.
¿Que encontras cuando te mirás a la cara?
Podés encontrar todo menos una sola verdad.

Aunque me cueste mucho, te digo adios,
te doy una carta y te agradezco lo que me enseñaste.
Ahora mi destino es irme a la nada en busca de nada.
Porque mi corazón extraña tus mentiras.
Porque mientras viva,
amarte sólo va a ser posible a las mañanas.