Te miro y te digo: No intentes vivir del engaño,
lograste un pacto que jamás terminó, olvidaste todo.
Tus adicciones te quemaron el cerebro, mirate al espejo,
ese paraíso en el que creías vivir hoy se esfumó tan rápido.
Y por más que te intente ayudar, no voy a volver a verte más.
Nunca voy a volver a ver a esa persona que con decir "hola",
cambiaba completamente mi vida y después escapaba.
Esos labios que me dijeron tantas cosas, sobre todo mentiras,
son los que estoy besando y no encuentro la razón buscada.
Sólo te miro a los ojos y te digo todo lo que siento,
pero cada vez me doy cuenta de que en esta vida no te tengo.
Y si busco otro mundo donde sea feliz no sabría cómo amarte.
Por más que estemos tan distanciados, te sigo amando.
Por más que partiste mi corazón en 2, te sigo queriendo.
Por más que sepa que nunca vas a volver, te sigo esperando.
Por más que te vea todos los días, te sigo extrañando.
Por más que consumas todas mis palabras,
quiero decirte que sos lo mejor que me pasó en esta vida.
Y eso nunca va a cambiar.
Aunque busque otro juego del que me brinden felicidad,
la tristeza de mi rostro siempre va a acompañarme.
Y si busco encontrarte sería imposible sonreír en un instante.
Aunque busque esa historia de amor que nos representa,
el frío que vive mi sonrisa se apodera de mi y no se escapa.
Y si escribo estos versos no es porque te quiero,
simplemente porque así puedo desahogar mis penas.
Esas penas que llegaron a mi vida cuando te escapaste.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario